Conclusiones del primer Congreso Internacional de Salas de Conciertos

La creatividad y la comunicación, las mejores armas contra la crisis del sector musical.

Por Olga Ávalos

PRIMAVERAPRO 2015 // JUEVES 28 DE MAYO, MACBA (BARCELONA)

Si una cosa quedó clara durante el congreso de Salas de Conciertos es que no hay una fórmula mágica para que una sala funcione, para que sea rentable, para que haya un retorno social y educativo, y se fomente el desarrollo del talento, del empleo, y de la economía. La disparidad de legislaciones y modelos de negocio relacionados con la tradición local, el comportamiento determinado de cada público y el de cada cultura, hace que sea complejo establecer conclusiones más allá de la necesidad de fomentar la comunicación para acercar puntos de vista y conseguir nuevas sinergias en un sector que ha crecido y se ha desarrollado de forma casi silvestre sin prácticamente colaboraciones entre distintos países. A pesar de la complejidad del ecosistema, todos los participantes del Congreso Internacional de Salas de Conciertos celebrado en el marco de PrimaveraPro 2015 consideraron por unanimidad que la sala de música en vivo es un importante espacio de cultura y desarrollo artístico.

Los principales contenidos tratados en las ponencias se podrían organizar según los siguientes puntos:

1) DISPARIDAD DE MODELOS DE NEGOCIO

La exposición de los datos por parte de Live DMA en el panel “Salas de conciertos europeas: datos y cifras” dejó bien claro que el ecosistema europeo de salas de conciertos difiere mucho según el país. Estas conclusiones se basan en las cifras recogidas en 2013 en 301 salas de Europa vinculadas a diferentes asociaciones: ACCES (España, excepto ASACC en Catalunya), CLUB PLASMA y CLUB-CIRCUIT (Bélgica), DANSK LIVE (Dinamarca), FEDELIMA (Francia), NORKE KONSERT (Noruega), VNPF (Holanda) y CLUB CIRCUIT (Bélgica, zona de Flandes). En la actualidad se está trabajando en un nuevo estudio con datos de 2014 que recoge la actividad de hasta 1.108 salas europeas, incluyendo esta vez las catalanas asociadas a ASACC y las suizas a PETZI.

Aunque el espectro estudiado representa tan solo una pequeña parte de la realidad, algunos de los datos expuestos podrían ser un punto de partida para el análisis:

En España y Alemania el 90% de las salas son empresas privadas a diferencia del resto de salas de Live DMA, donde la mayoría son “non-profit” y gozan de legislaciones que les permiten utilizar una amplia red de voluntarios, determinantes para su supervivencia. «Si en Europa los voluntarios dejaran de involucrarse en la sala, la mitad de salas de conciertos tendrían que cerrar», constató Arne Dee de Live DMA, quien destacó que el 25% de las actividades en vivo en Europa las llevan a cabo voluntarios, el 70% corresponde a personal pagado y el 5% restante, a becarios o trainers. En España no existe la posibilidad del voluntariado en salas porque es una actividad no regulada y en consecuencia hasta el 96% del personal que trabaja en las salas es asalariado.

En España tan solo el 3% de los ingresos proviene de subvenciones públicas. Del 97% restante, la mitad corresponde a ingresos por esponsorización y la otra mitad a ingresos por la venta de entradas. Por el contrario, en Francia la subvención puede representar hasta un 60% gracias a los programas educativos públicos que acogen (locales de ensayo, soporte a artistas locales, cursos de formación, acciones culturales i actividades educativas).

En el resto de Europa las cifras de media son las siguientes: el 42% proviene de subsidios públicos, el 32% de la venta de entradas y el 25% restante de ingresos de bar, alquiler de sala, sponsors, etc. La explicación dada por Live DMA para justificar unas cifras tan elevadas de subvenciones públicas es que las salas forman parte de políticas públicas que pretenden fomentar el desarrollo de talento, incidir en la educación y trabajar en la formación de nuevas audiencias. Eso se relaciona con el carácter “sin ánimo de lucro” que tienen la mayoría de espacios europeos. Pero no existe un estudio que relacione este dinero público con el precio de las entradas y el acceso real a la cultura.

En cuanto a impacto económico, de las 301 salas incluidas en el estudio, podemos incluir también las cifras totales de todas las salas de Live Dma (un total de 1.108), facturaron 1.111.000.000€, con alrededor de 1.065.000.000€ de gastos, 16.500 personas contratadas y 60.000 voluntarios, y con un total de 112.000 actividades musicales.

Congreso Internacional de Salas de Conciertos DayPro MACBA Paco Amate

En relación con los modelos de negocio, durante toda la jornada del jueves, se planteó la dependencia aparentemente endémica de la venta de alcohol y del patrocinio de marcas privadas. Carles Sala, del Ajuntament de Barcelona, expuso en el panel “Austin, Groningen, Londres, Reykjavík y Barcelona: las ciudades de la música” que «para que la sala no dependa de la venta de alcohol se necesitan más ayudas públicas». Pero un par de horas más tarde, las opiniones expresadas en “El presente y el futuro de las salas de conciertos: modelos de negocio y gestión” ayudaban a ampliar las implicaciones que supone recibir subvenciones publicas. Mark Minkman, de la sala Paradiso en Amsterdam con una larga tradición de gestión “non-profit”, reconoció que el 15% de su presupuesto corresponde a subvenciones públicas pero también insistió que «las subvenciones no son tan importantes para nosotros. Conseguimos muchos sold outs. El beneficio que sacamos de ahí lo reinvertimos en traer bandas pequeñas que no tienen la posibilidad de vender muchas entradas (…) La subvención pública te obliga a apostar por esas bandas. Si no hubiera dinero público, existiría el peligro de que solo te centraras en conseguir sold outs». Según expuso en su intervención, su intención es mantener el precio de las entradas lo más bajo posible para poder ayudar a los grupos a construir carreras sólidas. Por su parte, el danés Jakob Brixvold (Dansk Live) destacó que, en el caso de Dinamarca, el reparto de las subvenciones es muy desigual pero que ayuda a que el artista pueda recibir cachés más dignos.

El caso de las salas de Francia son un mundo a parte y único. Stephanie Thomas, de FEDELIMA, explicó que la subvención «cumple una función social» ya que las salas «son consideradas como bien de interés cultural en Francia». A través de un impuesto desgravable que deben pagar las salas para la música en directo, se consigue que las más grandes ayuden a la supervivencia de las pequeñas. Este impuesto se recauda por una organización semi-pública con un gobierno mixto entre las partes interesadas, los sindicatos y el Estado, denominada CNV, que redistribuye en función de las necesidades y los objetivos fijados por el sector (equipos, festivales, artistas en residencia, la exportación …). De esa forma, la sala se convierte en un punto importante dentro del tejido social de la ciudad. Por el contrario, y en relación a las salas de pequeño aforo que representa, Thomas dijo que «las marcas no están interesadas en las salas pequeñas pero tenemos una ley de mecenazgo que permite obtener dinero de particulares de forma desinteresada». Gerardo Sanz, representante de ARC y también manager de grupos musicales, mostró un mundo totalmente distinto cuando habló del panorama español: «en España ya no puedes tocar en una sala que no esté patrocinada por una marca privada, pero eso en general no suele ser ningún problema para los artistas». Sanz también quiso comentar la importancia que tienen las salas para los grupos: «la sala es el hábitat natural del artista pero aquí han dejado de ser proactivas por la crisis; ya no son prescriptoras de la música, como tampoco la prensa decide nada [en España]» Y continuó: «las salas deberían ayudar a los grupos desconocidos». El cómo hacerlo, quedó desierto.

El problema de la dependencia de la venta de alcohol también fue debatida, aunque sin ninguna conclusión clara, por parte de Mark Davyd de Music Venue Trust London, durante la primera ponencia del día sobre las ciudades. «Muchos locales en Londres consiguen hacer negocio gracias a la cantidad de cervezas que venden. Tenemos calculado que de las 122 salas de la asociación, solo 1 consigue hacer negocio con lo que genera la música. Las 121 restantes lo hacer gracias a la cerveza y la actividad de club».

2) LEGISLACIÓN, FLEXIBILIDAD Y MEDIACIÓN CON EL ENTORNO URBANO

Aunque es complicado establecer conclusiones claras, parece que sí hay una relación entre la salud de la música en vivo de una ciudad y el tipo de legislación que la regula. Podría parecer obvio que a más regulación, menos música en directo y que a menos regulación, más actividad en vivo; pero como se pudo comprobar en algunos ejemplos concretos, como los de Groningen (Holanda) y Londres (Reino Unido), lo que en realidad puede ser determinante es la aplicación de esa ley, el uso del sentido común por parte de las autoridades y la presión urbanística en los procesos de gentrificación. Como apuntó Sala (Ajuntament de Barcelona) al inicio de su intervención en el panel sobre ciudades europeas, «una de las grandes dificultades a las que se enfrenta el sector de la música en vivo es la convivencia del derecho a descansar de noche y el derecho del sector cultural a expresarse. Eso crea un conflicto en las ciudades que está por resolver». Ante ese conflicto, cada ciudad ha intentado resolverlo a su manera.

Un modelo a tener en cuenta es el de Groningen, la segunda ciudad cultural de Holanda. Allí la legislación regula la actividad musical pero tan solo el 30% de las veces se cumple. De hecho, solo existen dos salas en las que la música en directo es oficialmente legal; en las 200 restantes, no. La ley solo se aplica cuando aparece algún problema y se apuesta por dejar hacer aplicando el sentido común y la mediación, por ejemplo con la figura del “alcalde de noche”. De larga tradición en Holanda y nacido en Rotterdam hace cuatro décadas, es un cargo no remunerado que media entre los problemas del día y de la noche, se vota por internet y ayuda a solucionar problemas de convivencia en ciudades muy jóvenes, con mucha actividad nocturna y mucha población estudiantil. Así lo contó el actual Night Major de Groningen, Chris Garret, músico profesional.

Otro caso significativo es el de Londres, donde en 2012 se optó por desregularizar completamente el sector de la música en vivo, fomentar su auge y evitar el cierre de salas. Aunque, después de tres años, los resultados no han sido los esperados. Los números son claros: entre 2007 y 2015 el 43% de las salas en Londres han cerrado. Paul Broadhurst, representante del sector musical de la Greater London Authority, fue auto-crítico al tratar la ineficacia de su propia legislación: «la ley que desregularizaba la actividad de música en vivo como medida de promoción, no ha funcionado por muchos motivos: por la alta presión urbanística de la ciudad, por la gran demanda de casas y pisos y la gentrificación inesperada de algunas zonas. La mejora del transporte urbano ha conllevado algo que no teníamos previsto: la subida de precios de los alquileres y eso ha provocado que muchas salas hayan tenido que cerrar». Otro motivo de la decadencia del sector es que las salas no tienen interlocutores claros a quien dirigirse para reclamar derechos o acceder a ayudas para la mejora del local debido a una compleja estructura burocrática. Reconocen que hay un cierto caos y vacío administrativo que hace que los gerentes de las salas prefieran dejar de programar antes que enfrentarse a la administración y entender unas normativas que se rigen por los mismos criterios que otras actividades nocturnas como la prostitución.

Debido a esta situación han aparecido nuevas asociaciones como la Music Venue Trust London, que intentan detectar donde están exactamente los problemas para encontrar soluciones. Apuestan por empezar de nuevo y conseguir un cambio de mentalidad, determinando para qué sirve una sala de conciertos, en programas como el Agent of Change. Como ejemplo, expuso una solución a una situación recurrente: si alguien se muda al lado de una sala de conciertos, esa persona es quien debería adaptarse y no la sala. Mark Davyd (MVTL) también pretende ayudar a organizar el caos administrativo que el propio Paul Broadhurst reconoció, procurando que las salas tomen conciencia de sus necesidades e insistiendo en que pueden encontrar soluciones si saben dónde reclamarlas. «Debemos ampliar nuestros horizontes, preguntarnos cuántos puestos de trabajo reales ofrece el negocio de la música y determinar a consciencia la oportunidad económica que implica: miles de puestos de trabajo en un espectro que empieza por la persona que fabrica las cuerdas de guitarra», comentó Davyd, en un intento de potenciar la autoestima de un sector conocido por sus sticky carpets.

De forma parecida, el alcalde de Reykjavik, Dagur B. Eggertsson, expuso este cambio de mentalidad, que implicaría más relación con el entorno.  Eggertsson explicó que, en festivales como el Air Waves, eran frecuentes los conciertos en casas particulares. Esa situación potencialmente conflictiva con los vecinos se gestionaba con mucha comunicación para fomentar la convivencia, algo que remite directamente a una cultura y saber hacer propios. «Reykjavik es una ciudad joven y la mayoría de las bandas son jóvenes y nacen en un contexto en el que casi no hay mercado musical. Eso provoca una cierta actitud ante la música», comentó.

3) RENOVACIÓN DEL PÚBLICO

En el panel  “El presente y el futuro de las salas de conciertos: modelos de negocio y gestión” Gerardo Sanz, miembro y representante de ARC, habló sobre la situación en España y afirmó con contundencia que «El público de las salas está envejeciendo y no hay renovación». Este comentario tuvo algunas replicas que demostraban que en otros países europeos el acceso de público joven y la renovación generacional se estaba produciendo de forma positiva y natural, sin traumas. Mark Minkman (Paradiso, Holanda), comentó que «no tenemos problema con el público joven. Ahora vienen los hijos del público que ya venía al principio de la historia del Paradiso (…) Intentamos buscar fórmulas para atraer a público joven y mayor, como combinar una banda telonera joven con una banda consolidada (…) Necesitas innovar para mantener viva la música en directo. Los jóvenes ya no viven igual la música en directo. Hay que crear eventos para ellos». Por su lado Jakob Brixvold (Dansk Live) añadió que no hay que olvidarse de otros sectores del público: «hay que crear experiencias para los jóvenes y también para otros sectores, como el de las mujeres».

En relación con el acceso a nuevos públicos, cabe destacar el nacimiento de festivales de música como el Air Waves (Islandia) que nació en 1999 como una manera de atraer el turismo durante los meses de temporada baja y mal tiempo con el patrocinio de la compañía aérea Iceland Air. En la última edición de 2014 consiguió tener hasta 9.000 espectadores. Es un festival que integra conciertos al aire libre así como en bares y casas particulares e intenta que sea parte de un sistema de educación musical para integrar también al público infantil. El festival South by Southwest, que actualmente moviliza unos 200 conciertos en espacios de Austin (Texas, USA), también nació como una manera de mantener la actividad en épocas de poca programación, comentó su director, James Minor, quien participó en el panel de las ciudades.

Durante la sesión de conclusiones, se hizo hincapié en la importancia de incluir la red de salas de conciertos dentro de un programa integral de educación musical, especialmente como parte del proceso de creación de nuevos públicos. Esta necesidad fue especialmente subrayada en las intervenciones sobre Reykjavik, Groningen —donde la música en directo forma parte de un plan educativo llamado Music Chain Aproach—, Londres o Francia. No obstante, actualmente no se dispone de suficientes datos para analizar el retorno real que tienen esos programas educativos con el público que accede a las salas. Aún así, se reivindicó que la sala de música en vivo debe formar parte de un programa educativo para que su consideración por parte de la sociedad sea más positiva y la mediación de conflictos pueda ser de más fácil resolución.

Congreso Internacional de Salas de Conciertos_02 DayPro MACBA Paco Amate

4) USO DE DATOS, APLICACIONES MÓVILES Y DESARROLLO WEB PARA CONOCER A LOS USUARIOS

La ponencia “La sala y el público: una relación geolocalizada”  se centró en la importancia del uso de los datos monitorizados por la propia web de las salas, el desarrollo de aplicaciones propias y desarrollo web para conseguir nuevos métodos de fidelización del público; y también en la importancia de interpretar bien los datos para establecer nuevas estrategias de venta, segmentar públicos y conocer su comportamiento. Las salas deben cuidar al público, reconocerlo, darle la bienvenida y ofrecer productos a su medida, en función de su comportamiento.

La sala Apolo, representada por Maria Sagrera, presentó su nueva aplicación Appolo «Debido al incremento de impuestos, hemos tenido que buscar nuevas maneras de conseguir fidelizar al público». Para ello, primero crearon la tarjeta Apolo 113 pero tenía sus déficits. Ahora han usado toda la base datos que crearon gracias a la tarjeta como base para una nueva aplicación que permite monitorizar el comportamiento del público y premiarlo con información para que pueda saber con antelación cuándo un concierto de un artista que escucha está confirmado y con las entradas a la venta. También permite acceder a descuentos. Con Appolo, que aún está en fase beta, pretenden saber el comportamiento del público dentro de la propia sala y ofrecer otras experiencias o redirigir al público con una oferta alternativa cuando un concierto está sold out en una de las salas.

En una ciudad con una población muy cambiante y cosmopolita como Bruselas, con un público potencial complicado de conocer, la sala AB ha optado por potenciar la página web, con un buen posicionamiento en internet y hacer un uso muy potente y activo de las redes sociales, como concursos en Instagram, tener un canal propio de vídeos en streaming (“AB TV”), etc. Así lo explicó Fabien Miclet, quien defendió tener un equipo profesional y el «mejor sonido» como medida para conseguir la «complicidad de la audiencia y de los grupos que tocan en Bruselas». Cor Schlosser (Melkweg, Amsterdam / A38, Budapest) también defendió la fidelización del público a través de la buena calidad de sonido y en potenciar la promoción de la sala con campañas concretas. «Hay que conseguir experiencia totalmente friendly, y esa experiencia empieza con el personal de accesos. La gente que trabaja en las salas tiene que ser gente que quiera estar allí». También han creado un programa hecho a medida de los gustos del público.

La experiencia para Magnus Restofte, de la sala Vega de Copenhage, es parecida: también apuesta por una web de última generación con aplicativos que permiten crear experiencias nuevas. Y con los datos obtenidos en los últimos años han constatado que el público danés nunca va solo a los conciertos; por eso han creado la aplicación “Makker” que busca a un amigo para ir a un concierto. También existe la versión grupal “Gruppe” que usa grupos privados de la sala en Facebook para que la gente se organice para ir a un evento. Después de poner en marcha varias propuestas, han comprobado que finalmente lo que funciona para el público danés son los descuentos. En la web también existe la opción de pedir que un determinado grupo toque en la sala y la gente se organiza para conseguir el dinero. En respuesta de una pregunta del público, se habló del problema de la competencia que ejercen los ayuntamientos programando conciertos gratuitos. «Hemos hablado con el Ayuntamiento de Copenhage para controlar estas actividades y que la gente no se acostumbre a que la música sea gratis».

5) LA IMPORTANCIA DE LAS ASOCIACIONES

Ante la gran variedad de modelos de negocio de las salas de conciertos y normativas sobre la música en directo, asociarse o agruparse es una buena herramienta para tratar de poner cierto orden en este ecosistema tan dispar, sobre todo a nivel legislativo. Así se constató en la ponencia final del congreso a modo de conclusión. Así mismo, las asociaciones de salas permiten recoger datos e intercambiar información entre países que permitan demostrar el impacto económico real de la actividad de la música en vivo y de esta manera conseguir regulaciones más favorables a nivel europeo. Del mismo modo también ayudan a las salas a entender y enfrentarse a la normativa local, lidiar con posibles vacíos legales y facilitar las gestiones administrativas, que muchas veces son un obstáculo para la supervivencia de los negocios.

 

 Programa

AUSTIN, GRONINGEN, LONDRES, REYKJAVÍK Y BARCELONA: LAS CIUDADES DE LA MÚSICA
10.00h – Jueves 28 de mayo / MACBA – Meier (Sala 1 – Auditorio)
Ponentes: Chris Garrit (Council of the Groningen City Hall), Dagur B. Eggertsson (Reykjavík Mayor), James Minor (SXSW Music Festival GM), Mark Davyd (Music Venue Trust London), Paul Broadhurst (Greater London Authority),
Moderador: Carles Sala (Ayuntamiento de Barcelona)

EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LAS SALAS DE CONCIERTOS: MODELOS DE NEGOCIO Y GESTIÓN
12.00h – Jueves 28 de mayo / MACBA – Meier (Sala 1 – Auditorio)
Ponentes: Gerardo Sanz (ARC / Fina Estampa), Jakob Brixvold (Dansk Live) , Mark Minkman (Paradiso), Stéphanie Thomas (FEDELIMA)
Moderador: Mark Davyd (Music Venue Trust London)

LA SALA Y EL PÚBLICO: UNA RELACIÓN GEOLOCALIZADA
14.00h – Jueves 28 de mayo / MACBA – Meier (Sala 1 – Auditorio)
Ponentes: Cor Schlosser ( Melkweg / A38), Fabien Miclet (Ancienne Belgique / Liveurope), Magnus Restofte (Vega), Maria Sagrega (Apolo)
Moderador: Raúl Ramos (Asimétrica)

PRESENTACIÓN LIVEUROPE
15.30h – Jueves 28 de mayo / MACBA – Meier (Sala 1 – Auditorio)
Ponente: Fabien Miclet (Ancienne Belgique / Liveurope)

PRESENTACIÓN SOLIMA
16.00h – Jueves 28 de mayo / MACBA – Meier (Sala 1 – Auditorio)
Ponente: Philippe Berthelot (FEDELIMA)

CONCLUSIONES Y VALORACIÓN DEL CONGRESO INTERNACIONAL DE SALAS DE CONCIERTOS
16.30h – Jueves 28 de mayo / MACBA – Meier (Sala 1 – Auditorio)

Con la colaboración de:

20150623 congresos

Un pensamiento en “Conclusiones del primer Congreso Internacional de Salas de Conciertos

  1. jose luis

    Importantísimo documento sobre este primer congreso internacional muy necesario. Un golazo por parte de la organización.

    Cuando se entienda lo importante que es poder disponer de una normativa regulada con cabeza donde se permitan a las salas de concierto, de mediano y pequeño aforo, poder realizar su labor sin ponerles palos en las ruedas, aportándoles ayudas para programar artistas noveles y ayudando a que se fomenten nuevos públicos y se eduque a la gente en el respeto al artista musical, habremos ganado todos. El público por tener a su disposición nuevas ofertas a precios adecuados, los artistas porque se habrá ampliado el circuito de salas permitiéndoles tocar más a menudo y poderse labrar una carrera seria en la música y los profesionales del sector que podrán arriesgar más en las propuestas artísticas sobretodo dando pie y entrada a los artistas que empiezan. En ese sentido, debería ser un objetivo de estado el poder disponer de un nutrido circuito de salas de pequeño aforo bien acondicionadas para poder dar paso a la ingente cantidad de música y creatividad que hoy en día existe en cualquier género musical, lo cual además repercutiría en dos aspectos muy importantes: La cultivación social y elevar el nivel de exigencia y por otro lado mejorar el rendimiento de los artistas y el nivel y calidad de espectáculo que puedan ofrecer.

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